lunes, 22 de abril de 2013

CURSOS POR CORREO - RADIO TELEVISION Y OTROS



APRENDIENDO EN CASA DISCIPLINAS QUE ME AYUDARON EN MI DEDICACION LABORAL.

A pesar de la chacota, chunga y pitorreo que siempre tuvo el "estudiar por correspondencia", al igual que la también denostada "formación del P.P.O. (Promoción Profesional Obrera)", debo indicar que, en su tiempo, cumplieron una misión sociológica para personas que no pudieron acceder a otro tipo de enseñanzas, como fue mi caso.

Para mi existencia vital "deficiente y ortopédica", además de lo tratado en otras entradas ROMAYO´S REALITY FLASH  la correspondencia me ayudó durante la adolescencia y más, a encauzar una dedicación laboral y de relación muy positiva para dar sentido al resto de la vida.

Por ello guardo un grato recuerdo de lo que fueron los cursos y relaciones por correo, que durante tiempo fueron mi actividad, ocio y sentido vital.

Sustituídos ahora por el nuevo fenómeno de la cibercultura, de internet y sus redes sociales. Pero es que ahora se puede cultivar uno desde casa de muchas maneras inexistentes antes, como son: cursos y eseñanzas grabados en los soportes más variados, Internet, Audiovisuales, Videoconfencia, Telemática, ...

Pues en aquella ya lejana época - años cincuenta-sesenta - del Siglo XX (suena a historia eh!), los periódicos traían muchos cupones-anuncios para solicitar información de cursos por correo, tales como: aprender a bailar, dibujo, taxidermia, corte y confección, idiomas, contabilidad, etc. Pero sobresalían los de la Escuelas de Radio como novedad.


Yo me dedicaba a solicitar información de todo lo que había. Lo cual me trajo algún que otro disgusto, porque a veces venía a visitarme personalmente algún delegado de la Casa o Empresa a la que demandara esos folletos y al comprobar que apenas era un chaval que no tenía demasiado interés en la cuestión me quedaba con una reprimenda y amonestación.

Bueno, pues con 13 años conseguí animar a mis padres a que me pagaran las 60 pesetas mensuales de cada entrega del curso de Radio Maymó, durante 40 largos meses.

ESCUELA RADIO MAYMÓ

Comenzó su enseñanza por correo en el año 1933. Así que cuando yo empiezo el curso ya pasaran más de treinta años, por lo que el contenido aunque seguramente actualizado y didácticamente bueno ya estaba un tanto absoleto, porque los avances en electrónica corrían ya entonces rápidamente.

Por lo que puedo decir que viví la Radio desde sus comienzos. Las lámparas o válvulas al vacío para montar el Superheterodino y que no venían incluídas en el material suministrado, eran de la serie llamada "americana", que eran difíciles y caras de conseguir porque entonces ya se utilizaban las nuevas series Rimlock-Noval de Miniwatt.

Tuve que aprender desde los principios lo que eran los diferentes tipos de cables e hilos, resistencias, condensadore y demás elementos y accesorios. Además del problema añadido de que en Chanteiro no había corriente eléctrica durante el día  y durante la noche muy escasa - unos 80 V. - que no llegaba a los 125 voltios, si no era sobre las 2 o 3 de la madrugada, en que ya nadie consumía y era cuando me levantaba para hacer las prácticas, pues era cuando me funcionaba y calentaba el soldador de estaño necesario para unir las conexiones.

En fin, tiempos heroicos de la Radio en la España en blanco y negro de la postguerra. La galena, el diodo, triodo, pentodo y las válvulas con funciones múltiples como la tetrodo-octodo.
Siento orgullo de experimentar con aquella "electrónica del vacío" con filamento y cátodo como fuente de emisión de electrones que atraía la placa con su carga positiva.

Después también llegué a la "electrónica sólida de los materiales semiconductores" como el germanio y el silicio en los transistores y luego ya los "circuitos integrados" o "chips". Hoy me siento ya un extraño en las materias actuales de los procesadores y tarjetas que sólamento contemplo en los Ordenadores que también van siendo sustituídos por las tabletas, móviles y ¡lo que vendrá!

Ya de aquella, a la electrónica y comunicación le auguraba un gran futuro y pensaba y vaticinaba de que llegarían tiempos en los que se podrían imprimir los periódicos en casa. Pero reconozco que me sobrepasaron los avances.

La radio supuso para mi una verdadera afición y medio además de trabajo de entretenimiento. La primera radio que tuvimos en casa fué la que monté con el curso y asímismo lo fué la primera TV.
Pero la radio me dió más satisfacciones escuchando los buenos programas que había y también con la "onda corta" que permitía traspasar la censura de Franco y oir Emisoras de todo el Mundo. En cambio y aunque tambien tuve Emisora, no le encontré el gusanillo a la Radioafición, que sí ahora encuentro con Internet.

Además de en Escuela Radio Maymó, tambien seguí otros cursos de transistores, televisión y un montón de otras materias en la "Academia CCC de San Sebastián". Pertenecí hasta su disolución al "Club CCC" de amigos del centro del que guardo buenos recuerdos y todavía una buena amiga coruñesa de la que recibo puntualmente personal felicitación navideña de su puño y letra con dibujo y versos de su autoría.

Por medio de este Club CCC, la Academia me concedió varias becas gratuitas de diversos cursos: cultura, lenguas, administrativos, redacción, ...., que me sirvieron luego en el desempeño de trabajos posteriores.

MODELICA CARTERIA DE CERVAS  la de Andrés Montero.

Con semejante cantidad de "correspondencia", ni que decir que el cartero venía todos los días a mi casa durante años trayendo cantidad de sobres, cartapacios y paquetes. Y aquí debo rendir un tributo de reconocimiento y gratitud al buen hacer del cartero Andrés Montero "Andresiño dos Galgos". Era toda una institución de confianza, secreto y diligencia. Un servidor eficaz y personalizado que ya nos gustaría que funcionasen así ahora. ¡Todo fue a peor!.

A Andresiño le entregábamos cartas o giros para franquear y lo realizaba con la máxima diligencia. Los vecinos agradecíamos este buen servicio dándole de vez en cuando alguna propina. Pero él trataba a todos por igual.


CURSO DE TELEVISION DEL PPO


Mediante gestiones epistolares, y aunque no reunía bien los requisitos, logré convencer a la Gerencia de Trabajo dirigente de la "Casa de América" de Vigo, dependiente del Instituto Español de Emigración, para ser incluído en un Curso de Montador-Reparador de Radio y TV, despues de un examen y entrevista personal.
Fue un curso de 6 meses con internado, manutención y alojamiento gratuíto y salario mínimo de unas 100 pesetas diarias. Estaba destinado a futuros emigrantes o retornados y también a becarios hispano-americanos de edades entre 23 y 40 años. Dependía el Centro del Ministerio de Trabajo del que era titular Licinio de la Fuente, que nos visitó en una ocasión.

Debo decir que además de los conocimientos adquiridos, hasta lo pasé bien en Vigo en el mismo muelle comercial de trasatlánticos. Y hasta ahorré dinero para comprar algunos aparatos de medida, herramientas y material con que dotar mi humilde taller.

 Teníamos dos monitores, uno de teoría llamado Granados que era un ex-profesor andaluz y otro de práctica que se llamaba Beceiro y fuera ex-trabajador de electrónica en la Bazán de Ferrol.
Nos daban también charlas y clases de matemáticas y humanidades a cargo del capellán Aramburu, un cura vasco que montó un "ochote" para cantar en la misa del salón de actos. Un día me convenció para leer la epístola dominical y por la mitad me quedé mudo y él lo solucionó diciendo "palabra de Dios" para finalizar. Otras charlas las daban un tal Díaz o Diz, un pijo inspector de trabajo con pajarita que llegaba con algunos wiskyses y contaba hasta sus aventuras con las mujeres de sus amigos. También venía a veces, el escritor y cazador José María Castroviejo, autor de "La Montaña Herida" que nos regaló a todos. Era amigo de Cunqueiro, quién le llamaba el "Señor de Tirán", porque era un larpeiro y amigo del buen vino, defensor de los cuervos, que vivía por las carballeiras de O Morrazo y aseguraba haber estado con la Santa Compaña.


Durante el tiempo que dediqué a la Reparación y Montaje de Radio y Televisión que fueron unos 20 años, reparé más de 10.000 aparatos entre radios, televisores, transistores, estabilizadores, tocadiscos, grabadoras, magnetofones, y todo lo que se ponía por delante como afeitadoras, milinillos y planchas,  de clientes de toda la Comarca de Ares y Mugardos. 

Acabar recordando y agradeciendo a mis amigos de Chanteiro que muchas veces me acompañaron y ayudaron en los desplazamientos a domicilios, transportando el maletín de reparaciones.

Muchos me ayudaron entre ellos Loliño Doce Rodeiro


SINTONIZANDO ANUNCIOS (Hacer clic)




LA RADIO DE LOS 50-60 (Hacer clic)





jueves, 11 de octubre de 2012

Chanteiro, la ermita y su "Santiña"







CHANTEIRO,
LA ERMITA Y SU “SANTIÑA”

Recientemente ha sido publicado el libro “Chanteiro,  la ermita y su “santiña” del que es autor el amigo chanteirés Carlos R. Cartelle.
Tal como se deduce por su título, es una publicación versada sobre Chanteiro, en su vertiente legendaria de la Ermita de la Merced y su “Santiña”, que constituye una de las señas de identidad de este lugar aresano, junto con la Playa, Montefaro, las baterías, el paisaje, la costa y el mar.
Chanteiro es el “finis terrae”, la parte última de la península de Bezoucos   (Ares – Mugardos ).  Después de Chanteiro, el mar.  El inmenso Atlántico que da lema a nuestro slogan de “Chanteiro, donde el Atlántico goza”, que pergeñamos allá por los años setenta del pasado siglo XX.
NUESTRA AMISTAD

 
De Carlos R. Cartelle  sólo puedo, y ya es mucho decir, que es el  “amigo de siempre”.
Nacimos en Chanteiro el mismo año, compartimos pupitre y aprendimos las primeras letras, los juegos y las circunstancias de la vida infantil en el rural apartado e incomunicado de aquel Chanteiro de la postguerra.
En la adolescencia nos distanciamos, ya que yo por mis circunstancias personales de falta de movilidad continué con mi aislamiento en Chanteiro, mientras los demás colegas salían a estudiar o trabajar.
Carlos siguió estudios de tipo Mercantil y Comercio en Ferrol, para después desempañar distintos empleos en el mismo Ferrol y otras ciudades, para acabar estableciéndose en la capital gallega de Compostela.
Pero en todos esos años juveniles y posteriores no hubo un tal distanciamiento activo. Nos reuníamos en cuanto fuera posible.
A Ferrol se iba y venía desde Chanteiro todos los días. Y mientras yo me quedaba en casa, me iba cultivando de forma autodidáctica, recibiendo las tremendas aportaciones que Carlos me iba proporcionando de su aprendizaje en las academias y aulas que nunca tuve ocasión de pisar.
Fue importante el avance cultural que en sesiones memorables de un grupo de amigos, recibíamos los fines de semana y por las noches en una de las bodegas de mi abuelo en el Penedo.  Era la bodega del horno y la “moa”, el pequeño molino “ a mano”. Porque en casa de mi abuelo Rebón también otras bodegas eran la fragua (forxa), la carpintería y otras.
En esa bodega que ya bautizamos como “A Escola”,  continué yo, más tarde, dando clases modestamente a la “chavalería” de Chanteiro que ahora mismo roza el medio siglo de edad.
Pues con Carlos y nuestro esfuerzo llegamos a sacar el Bachillerato y Reválida por libre, cuando ya rondábamos los 20 años.
Aprendíamos de todo, hasta el “leguaje Morse” y la “taquigrafía martiniana”.  
 Hacíamos experimentos de física, montábamos cine con dibujos en tiras de papel, tómbolas y rifas, lecturas de todo lo escaso que caía en nuestras manos: Tebeos, chistes, aventuras, Roberto Alcázar y Pedrín, Jin Graves,  Guerrero del Antifaz,  libros de Julio Verne, Enciclopedia Pulga, Colección Austral y hasta el Teatro de los Quintero y de Alfonso Paso.
En esta foto todavia estábamos bastante bien, ¿verdad?                   

No sigo, ….. porque son muchos los recuerdos que podría mencionar,  …. Pero esos  todavía los rememoramos y recreamos actualmente en las charlas de nuestros frecuentes encuentros, cuando revivimos el pasado, también el presente de nuestro entrañable Chanteiro.
También de la Comarca y de Ferrol, compartimos  pasado e inquietudes.
 Cada uno desde su punto de vista, ya que  cada uno tiene sus convicciones y forma de pensar a veces totalmente divergentes,  lo que no obsta  para seguir con nuestra  lealtad.
¡Felicidades Carlos!, por esta primera edición que sé tendrá  próxima continuación. 
Romayo de Chanteiro.
Páginas 62 y 63 del Libro

jueves, 1 de diciembre de 2011

NOVAS PANORÁMICAS DE CHANTEIRO

NOVAS PANORÁMICAS DE CHANTEIRO
FOTO: Jorge Pita González
O "Campo de María Juana"
FOTO: Jorge Pita González
FOTO: Jorge Pita González
FOTO: Jorge Pita González

Coa tala neste verán dos altos eucaliptos, quedou libre unha balconada na estrada que vai desde o Cruceiro ata Montefaro, a que se coñece como a estrada dá Balsa.
Así pois, desde este lugar pódense sacar novas vistas de Chanteiro, cousa que xa fixeron varios.
Esta zona está enriba do que se coñece como "O Campo de María Juana".

 A moitos lugares se lles chama "campos", porque efectivamente así  eran de herba curta e de firme pisado e duro. E así temos en Chanteiro

o "Campo dá Rega", o "Campo do Punxeiro", o "Campón do Rei", O Campo dá Virxe", "Campo raso", ....
"María Juana", a quen atribúese o campo do seu nome, era unha velliña pequena, que eu coñecín po-los anos cincuenta do pasado século e vivía na casa de "Manecilla" que casase con "Dolores de Cané", moi preto do "salón La Palmera". Ela era a que daba nome a este campo do que estamos a falar.

O "Campo de María Juana", poboado de piñeiros e castiñeiros, liso e chairo de terra negra e areosa, cuberto de herba curta e con felgos, era un remanso para o recreo e lecer.

Alí se facían comidas e merendas dos forasteiros cando as "Festas de Chanteiro".

Os rapaces construían cabanas con ramallos e piso alfombrado con felgos secos.
E logo se xogaba ao agocho, o quedaches, a pillar, a billarda e a un xogo que lle chamabamos "mans arriba".

Tamén asábanse castañas no outono. E servía ademais o "Campo de María Juana" como acampada de xitanos e outros nómades como eran as "compañías de titiriteiros e comediantes", que instalaban alí os seus campamentos, tendas e carromatos en grandes tempadas.

Nas noites do verán, acercábanse a este campo as parellas de mozos, no descanso do baile do "Salón A Palmeira" e tamén durante as "Festas dá Mercé", e alí entre carantoñas e arrumacos chegábase ata algo mais lonxe, e pode que debido a este feito algunhas parellas tiveran que  adiantar o casamento antes dos nove meses.

A sombra dos piñeiros, nas tardes do verán, era un bo lugar para o lecer, tirados no chan ou cunha manta ou hamaca poñerse a ler e degustar  unha merenda con empanada e viño.

Durante boas tempadas das tardes estivais, fixeron uso desto unha entrañable familia que lles dicíamos os Inspectores, porque efectivamente  era un matrimonio de Inspectores do Ensino de Lugo.
Eran todos de talla de gran altura, tanto a parella formada por D. Ubaldo Ruíz e súa Doa Elisa, como tamén os catro fillos.

Estes fillos botaron raíces en Chanteiro, onde veñen tódolos veráns, e algúns ata teñen chalés na Praia de Chanteiro, residindo tamén todo o ano ou boa parte de el.
Namorounos a paz de Chanteiro e a súa praia.

Delo  dá idea, entre outras cousas, un marabilloso escrito de colaboración no ano 54 na "Revista dás Festas" escrito por D. Ubaldo Ruiz, co suxírente título de:
"Loa e defensa da Praia de Chanteiro", que incluímos aquí.
A Balsa e Bouzoa
FOTO: Jorge Pita gonzález



FOTO: Jorge Pita gonzále

Seguindo avanzando desde este "Campo de Mariajuana", chegamos xa á zona do Cal, coa súa fonte e lavadoiro que reciben a auga do val da frondosa Balsa.
Todos estes nomees Cal e Balsa están relacionados coa auga que forma un regato que no inverno se tornaba en torrencial e que movía as paletas de varios muíños de auga, dos que aínda recordo as súas edificacións na Cachenería, en casa de Isolina e Paco de Pego e máis abaixo, xa preto da estrada na casa de Antonio de Coira. O río continuaba e aínda segue polas Regueiras ata desembocar na  Praia.

Nas Regueiras existía outro muíño de auga comunitario, onde ían moer os veciños asociados por quendas.

Seguindo a Balsa para arriba crúzase a estrada militar de Montefaro e continúa o monte por Bouzoa, coroando a altitude cunha gran pedra ovalada que se divisa desde abaixo en Chanteiro e que se coñece co nome de "O Ovo do Carrizo".
En todo este fermoso val, crecían especies arbóreas autóctonas como robles, carballos, haxas,loureiros, salgueiros, ameneiros, castaños e piñeiros.
Agora, lamentablemente están infestados de eucaliptos, nunha espesura tal, que é imposible introducirse entre eles.

Tamén se prodigaba unha fauna de lebres, coellos, ardillas, perdices, paspallás e vistosos paxaros e aves.
Recordo, con nostalxia claro, escoitar deste lugar unha sonora melodía de cantos de paxaros digna de inspirar ao mesmísimo Vivaldi.

Sobre todo na primavera e en abril, que era cando aparecía o cuco ou cuclillo que varias veces ao día lanzaba o seu sonoro cu-cú, cu-cú, que resoaba no val, acompañado tamén das rulas e outros paxaros menores.

Pero entre a fauna, tamén estaba o zorro ou raposo que facía os seus escárceos e escabéchanas nos galiñeiros.

O meu avó, Manolo Rebón, contaba que nas longas tardes de verán, o raposo púñase no alto de Bouzoa e gritaba cara abaixo:

- ¡ Ei, dá Cachenería !
- Votar as ghaliñas fora,

E os aldeáns contestábanlle:

- E a tí que che importa, cabrón !

E  el respondía:

- ¡Ai !, a min nada ......, e por elas, que non comen.

jueves, 7 de julio de 2011

A MIÑA ÚNICA ESCOLA , FOI A DA VIDA

ESCOLA UNITARIA DE NENOS EN CHANTEIRO
A ÚNICA ESCOLA: A Vida.
Cun ano de atraso, polas miñas limitacións locomotoras, comecei na Escola Nacional Unitaria de Nenos de Chanteiro, no curso 1950/51.
Esta Escola Nacional de Primaria situábase alugada no piso dunha vivenda particular no lugar chanteirés do Monteiro.
Había que subir escaleiras e quedaba aloxada dá casa onde vivía. Todo isto ocasionábame trastornos para desprazarme a ela catro veces o día. Sempre axudado con bastóns.

Os camiños eran de terra. Cando chovía, cubríanse de barro e lama. E entón xa non podía ir.
¡Moitas caídas e molladuras teño levado!.

Por este motivo, durante unha tempada dos invernos xa non asistía. E no verán, outra boa tempada eran de vacacións. Así foi que, iría a Escola uns seis meses no ano, o que fai un total de 6x8= 48 meses, é dicir uns catro anos lectivos foi a miña escolarización.
Esta foi toda a miña asistencia presencial a única aula de ensino que asistín ao longo da miña vida.

O resto dá miña ensinanza e instrución, débolla a vida e métodos autodidácticos.
Cando empecei na escola xa levaba aprendidas as vocais e sabía escribir palotes e ceros. Na casa tivese "O Silabario" dá "Cara de Cristos" e xa comezase tamén co "Rayas Primeras".
No camiño do Monteiro na Escola
Despois na Escola seguiría coa "Rayas Segundas" e "Rayas Terceiras". Logo pasei os Manuscritos,tamén Primeiro, Segundo e Terceiro.
E para rematar virían xa as Enciclopedias de Grao Primeiro, Segundo e Terceiro dá Editorial "Dalmau Carles". De aí xa non pasábase naqueles tempos.

Inicio do Curso co Maestro José Felpeto


Outros nenos, mais tarde deprenderían nos "Amiguitos" e Enciclopedias "Álvarez".

Naquela Escola Nacional había un só Mestre para todo o alumnado de 6 a 14 anos. E, a verdade hai que dicila, non estaban moito pola labor.
Sometes a cumprir o horario o menos posible e sen esforzo nin dedicación.

De todolos xeitos recordo a todos eles con afecto: Felpeto, Antucho e os seus fillos (Tucho, Pepe e Evaristo), que eran os que mandaba moitas veces a dar as clases e nos levaban de excursión. E como eu non podía andar moito, me teñen cargado ao lombo en ocasións.

Despois pasaron outros Mestres, como un tal alcumado "Katán", que as veces viña un tanto "beodo" e repartía caramelos, pero tamén bos vareazos.
Cando chovía e había moito barro, pedíame o bastón para irse para a vivenda no "Bar Buenavista", e logo mo traía de volta outro neno, mentres eu esperaba na porta dá Escola.

Logo viría un profesor novo chamado D. Pelayo. Era falanxista acérrimo e fillo de militar. Pero nos encantaba, pois xogaba nos recreos cos cativos e despois na Escola polas tardes aprendiamos todas as cancións e himnos dá Falanxe e Movemento: Cara ao Sol, Prietas as Filas,
Montañas Nevadas, Isabel e Fernando, ....

O último Mestre meu foi un xa maior chamado Florencio Filgueira.
¡Moitas lle fixemos!.
Levaba a chaqueta de pana por detrás toda chea de tinta. Porque cando paseaba polos corredores entre os pupitres, dicindo: ¡estuden, estuden!!, nos, mollábamos a pluma no tinteiro e sacudiámoslla no lombo dá chaqueta. Tamén disparabamos grans de trigo que levábamos nos petos e metiamos na boca e logo soprabamos cun tute de canaveira. O piso dá Escola estaba cheo de trigo, que me parece que algunha vez
Geluco o fillo de Benedicta, que vivía na casa do lado trouxo as galiñas a que comeran.

A escola tiñámola que varrer os cativos con escobas, despois de salpicar con auga dunha botella para que non levantásese moita terra e po do que se traía non calzado.

A ESCOLA
Fisicamente o aula era unha sala corrida e rectangular, sobre un piso de madeira.
A entrada, con escaleiras estaba ao Leste. Ao fondo Norte había tres fiestras, no lateral esquerdo dúas ventás altas do chan ao teito. A fronte, orientado ao Sur tiña tres ventás balconadas. A luminosidade estaba garantida e a estancia resultaba confortable.

A mesa do Profesor estaba situada entre os balcóns da fronte, encarándose coas fileiras dos pupitres.
Detrás desta mesa había un gran crucifixo e aos lados os retratos do Caudillo Franco e José Antonio Primo de Rivera, fundador da Falanxe.

Tamén unha copia da "Purísima Concepción" de Murillo, cunha repisa de madeira, onde no mes de maio púñanselle as flores que levabamos os alumnos das nosas casas.

No lateral externo da esquerda do balcón había unha placa oxidada, na que apenas se podía ler un rótulo que puña que se trataba da Escola Nacional de Chanteiro (ARES) e aínda puña REPÚBLICA ESPAÑOLA. Tamén había nela un mastro, pero sen bandeira. Que eu recorde púxose,a Nacional claro, en moi poucas ocasións.

Fronte á porta de entrada había un espazo común para as dúas vivendas, de terra embarrada pero que cando estaba seca permitía que os nenos xogásemos ás bólas, ao peón, ao marro, a billarda e demais xogos da época.

No aula e á beira da mesa do Mestre había un estante, a modo de vitrina, que contiña moi poucos libros antigos. Entre eles recordo varios: "O Catón", "A Canción do Pirata" de Espronceda, algunhas Historias de España, a biografía de Jaime Balmes e moitas Revistas de "O Maxisterio Español", pero ningún Dicionario.

Seguro que os libros que houberon anteriormente da República xa fosen queimados polos "triunfadores" do chamado Alzamento Nacional do Caudillo Franco.

Nese andel tamén colocábanse os "corpos xeométricos", unha colección de Pesas desde un Kg. a 1 cg., un Transportador ou Semicírculo Graduado para medir ángulos e máis tarde unha Esfera Terrestre ou Bóla do Mundo.

Nas paredes caleadas había dous encerados ou pizarras e varios mapas de España e América ou Novo Mundo.
Outros mapas vellos da Europa antiga de antes da Guerra, de Asía, África e Oceanía, estaban enrrollados.

A ENSEÑANZA ERA DEFICIENTE

Os mestres, a verdá, e que non esforzábanse moito. Se tardaban en chegar, porque se lles estragase a bicicleta ou a moto, tíñamos orden de pasada media hora do horario de entrada, pedir a chave na casa dá veciña e entrar.

Despois cando chegaban se había alboroto empezaba a repartición de "leña".
Durante os recreos, ou cando dáballes a gana, os Mestres saían a falar cos veciños, baixaba a arranxar as motocicletas e algúns poñían inxeccións e ata sacaban dentes e moas.

O ensino era moi deficiente. Non se complicaban a vida.
Empezabamos escribindo unhas mostras de caligrafía, despois estudar a lección berrando e ata cantando para memorizar. Tal ocorría coa "táboa de multiplicar", os verbos, as preposicións, os Reis Godos, os límites de España, ríos, cabos, golfos,cordilleiras.

Tamén o Catecismo. Estudábase todas as tardes en voz alta e cantando. Tanto as oracións, como os Mandamentos, Sacramentos, Artigos da Fé, pecados capitais, vicios e virtudes. E todo o demais contido deste Catecismo que aínda era o do "Padre Astete" e tiña preguntas e respostas de letra normal, negriña e miúda. Cheguei a sabelo todo completo de memoria.

Algunhas tardes, ademais de cantar en voz alta o Catecismo, momento que aproveitaban algúns profesores para botar unha sesta nunha hamaca, tamén investiamos o horario escaso da tarde, rezando o Rosario e tomando a merenda das doazóns USA.

Familia completa de la época

A lección iamos dala todos xuntos á mesa do profesor. Facíanos unha pregunta a calquera, sen orden, e había que contestala de carretilla e ao pé da letra, sen moitas veces saber o que dicías. Pois se non che acordaba dunha palabra xa se che cortaba o memorizado e tiñas que iniciar o recitado desde o comezo.

Era algo parecido a isto:
- Que é a historia?
- Historia é a sucesión dos sucesos, sucedidos sucesivamente na sucesión dos séculos.

Despois copiábase no caderno raiado, parte da lección adornándoa con algún debuxo alusivo. Ás veces tamén ditado. E as palabras con falta de ortografía había que escribilas repetidas veces.

Tamén se podía facer análise morfolóxico dunhas cantas oracións.

Soamente cando eran matemáticas ou xeometría saíase ao encerado con xiz e pano de borrar, para pór cantidades, facer operacións das catro regras, sistema métrico. Tamén se miraban os corpos xeométricos feitos de cartolina ou madeira. Desde o hexaedro ou cubo ata o dodecaedro e icosaedro. E tiñamos que facer o desenvolvemento, áreas, volume.

Tamén as liñas da circunferencia, ángulos, polígonos, etc. Debuxábanse ata a elipse, ovalo, ovoide, ....
Cando era Xeografía saíase ao mapa mural e cunha vara sinalábanse os límites, ríos, cordilleiras, cabos, golfos, capitais e nacións. Era divertido porque parecía un xogo de acertar.

LEITE EN PO, QUEIXO E MANTEIGA

Moito é o que se podía recordar daquela época, pero imos mencionar o máis salientable.

Houbo uns anos en que se repartía polas Escolas un complemento alimenticio, procedente de Estados Unidos, que viña ser un pequeno Plan Marshall.

Tratábase de leite en po, manteiga e queixo.
O leite en po había que facela con auga nunha pota grande e logo repartila en vasos que había que levar de casa.
No inverno quentábase nun hornillo de petróleo. Os nenos tiñan que ir buscar a auga á fonte e logo ir lavar todo.
Polas tardes repartíase o queixo e a manteiga que viña en latas grandes. Traíase un cacho de pan de casa, o que o tiña.
Formábase unha fila a iso das catro e entre ese barullo e un pouco de catecismo xa se acababa a xornada vespertina.

SAÚDOS A ENTRADA E REZOS

Se un alumno chegaba tarde, tiña que chamar á porta e preguntar:

- Pódese.
- Si, adiante.

Achegábase á mesa de profesor e dicía:
- Bos días, como está Vd.?
- Ben, e ti.
- Ben, grazas.

Pois podes sentarche.
As veces requiríase sobre o motivo da tardanza e se estaba xustificado aceptábase. Se xa habíase pasado lista xa se tiña unha falta.

Ao entrar facíase todos xuntos en multitude e cada un dirixíase ao seu pupitre.
O Mestre mandaba pórse en pé e logo había que signarse e santiguarse, rezando varias oracións: Padrenuestro, Avemaría e Gloria ao
Pai.

Con D. Pelayo, ata se cantaba o Cara ao Sol, co brazo estendido.
Tamén se rezaba unha oración que dicía algo así:

Señor y Dios Nuestro,
José Antonio esté contigo.
Nos guía el Caudillo,
Señor, protege su vida
para que podamos alcanzar
el destino universal de
propagación y defensa de los
valores espirituales,
por todo el MUndo.
Amén.


OS CASTIGOS

Por aquel entón aínda se seguía a máxima de que "a letra con sangue entra".
Os castigos eran bastante bárbaros: Pór de xeonllos e cos brazos en cruz con libros e fronte á parede.
Dar paus nas mans e nas uñas e o máis suave de deixar sen saír a recreo, ou metelo nun cuarto escuro.

PREMIOS

Moi poucos. Pór boas notas, algún libro que se sorteaba.

Escribir no "Caderno de Colaboración". Só facíano os mellores, pois estes traballos eran os que se ensinaban cando viña á Escola o Inspector ou Inspectora de Zona do Ensino Primario.

O mestre xa sabía o día que ía vir, xeralmente acompañada polo Alcalde. Procurábase que todo estivese en orden.
Facía algunha pregunta aos nenos, que mellor podía contestar. A min tocoume en varias ocasións.
Miraba o Caderno de Colaboración e escribía no Libro de Visitas.
Os Libros de Visitas tiven a ocasión de poder velos e neles, a Inspectora de Zona que asinaba como Elisa Orio, aparte dalgún outro que tamén viña, facía unha descrición do nivel atopado, as súas impresións e sempre unhas recomendacións ao Profesor sobre mellorar o nivel, a atención, o cumprimento dos horarios. Todo non deixaba de ser unhas simples advertencias protocolarias, que nunca se cumprían por parte do mestre e coa compracencia dos mandatarios municipais que coñecían perfectamente todos os abusos.

CUMPRIDA A ETAPA ESCOLAR: A VIDA

Antes de saír da Escola Primaria xa empecei a seguir un Curso de Radio por correspondencia en ESCOLA RADIO MAYMÓ, ao que seguirían outros en ACADEMIA "CCC", que deixo para contar noutra reseña.

Despois xa en casa fun alcanzando outros saberes e cultura. A base de lecturas de xornais, revistas e libros.
Tamén coa inestimable axuda de amigos que ían estudar a Ferrol en Institutos e Academias.

Coa disciplina imposta pola miña situación persoal conseguín, de forma autodidáctica, superar estas limitacións para obter unha formación e chegar a ser o que chaman os ingleses un "self-made man" (que se fixo a si mesmo).


Foi grazas a todo isto como conseguín obter "por libre", o Bacharelato con Reválida, examinándome no Instituto de Ensino Medio "Concepción Areal" de Ferrol, en tan só dous anos e cando xa pasaba dos 20 anos de idade.

Por recomendación case obrigada dos meus pais, propuxéronme que tiña que dar clases particulares aos nenos durante o período vacacional estival e para recuperación.
Así ocorreu durante varios anos, en que facía escola nunha sala da casa. Daba varias sesións diarias e cheguei a ter entre nenos e nenas sobre corenta alumnos aos que cobraba unhas 25 pesetas a mes. ¡Chegaba para moi pouco!

Pero esta actividade, obrigaba a ter que seguir estudando e aprendendo, para logo transmitilo, como podía, aos pequenos.
Moitos dos meus alumnos, así como os seus pais, agradecéronmo sempre.


PARADOXOS DA VIDA:  VOLTA A  ESCOLA PRIMARIA.

Si, ¡cantos paradoxos dá a vida!. Pois quen me ía a dicir a min que volvería á miña Escola Primaria e única aula onde asistín, para facer de "Profesor".

Ocorreu cando tería entre 18 e 20 anos. Estaba por aquel entón de Mestre Nacional en Chanteiro un novo profesor de Lugo, Fenández de la Vega, o cal durante tres meses tiña que ir a un campamento en Puente la Reina, en León, para facer o Servizo Militar pola modalidade das Milicias Universitarias.

Como era amigo meu, chegamos a un acordo para que durante ese tempo atenderíalle eu a Escola.

Así foi como volvín á miña Escola do Monteiro, pero xa como "profesor". ¡Que de ironías ten a vida.!

Porque ademais, tamén atendín durante un tempo a Escola Unitaria de Nenas de Chanteiro, durante o final do embarazo e parto da Mestra titular, que así mo veu a solicitar.
Neste caso, coa agravante de que esta Mestra antes criticábame por dar "clases particulares", sen ter ningún título.
Pero a ela ben que lle servín e agradeceume.

¡Son éstas as cousas da "ESCOLA DA VIDA"!